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Un paso atrás en el reconocimiento de los derechos indígenas

El Congreso de Perú aprobó enmiendas a su Ley Forestal y de Vida Silvestre en enero de 2024, lo que provocó la protesta de grupos indígenas de todo el país. Apodada la “Ley Antiforestal”, es condenada por su grave amenaza a la selva amazónica y los derechos de los pueblos indígenas que viven allí.

Una historia de participación y protección

La Ley Forestal y de Vida Silvestre original fue un logro histórico, desarrollado durante un extenso proceso entre 2009 y 2011. Este proceso reunió al gobierno peruano, los pueblos indígenas y las comunidades locales en más de 50 reuniones para crear esta legislación crucial.

Antes de su modificación, la Ley Forestal tenía como objetivo promover la conservación, protección y uso sostenible de los bosques del Perú.

Ignorar los derechos indígenas por intereses corporativos

Sin embargo, el Congreso peruano ha impulsado recientes enmiendas a la ley, evitando la consulta con los pueblos indígenas y en lugar de ello priorizando las voces de las empresas privadas.

“A pesar de afectar directamente los derechos de los pueblos indígenas, la Ley Antiforestal no fue consultada con nosotros, ni siquiera informada o construida de manera participativa con nuestras organizaciones. Así lo han señalado varias organizaciones internacionales de protección de los derechos humanos”, – ONAMIAP, 20 de abril.

Más de 300 organizaciones y representantes de la sociedad civil ya han hablado contra la ley, pero sus voces no han sido escuchadas.

Líderes Asháninka caminando por la selva amazónica.

Líderes Asháninka caminando por la selva amazónica.

La voz de los pueblos indígenas

Durante el pasado fin de semana, varias organizaciones indígenas convocaron a manifestaciones contra estas modificaciones de la ley en 24 ciudades de Perú.

Ruth Luque, congresista peruana y presidenta de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, se pronunció insistiendo en que “esta ley, conocida como Ley Antiforestal, favorece la impunidad de múltiples delitos ambientales”.

Ketty Marcelo, líder del pueblo Yánesha-Asháninka y presidenta de ONAMIAP, nuestra organización colaboradora indígena, hizo un llamado por el reconocimiento de los derechos indígenas:

“En los últimos 20 años se ha implementado un sistema de despojo territorial, tanto legal como ilegal, desde el poder ejecutivo y legislativo. Para nosotros los Pueblos Indígenas todo lo que hay en el territorio tiene vida; es la vida lo que salvaguardamos. La Ley Antiforestal afecta directamente a nuestros pueblos. Viola el derecho a nuestro territorio integral y ancestral. Beneficia a los invasores, los madereros ilegales y el narcotráfico. Los impactos son devastadores. Hay hermanos y hermanas que han muerto defendiendo la seguridad de nuestros territorios”.

Desde Cool Earth nos solidarizamos con nuestros socios e instamos a la derogación inmediata de esta ley que viola los derechos indígenas y la sostenibilidad del bosque.